• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal

TINKU

La información independiente sobre América latina

  • Facebook
  • Facebook
  • X
  • AmericaLatina
    • Invitados
    • Colombia
      • Gustavo Petro
    • Peru
    • Uruguay
    • Bolivia
    • Chile
    • Argentina
    • Venezuela
    • Ecuador
    • América Central
    • Mentes del Sur
  • Global
  • Cultural
  • Nosotros
    • CONTACTENOS
    • DONAR
  • ARCHIVO
  • COMENTARIOS
  • Mentes del Sur
    • Enrique Dussel
    • Rafael Bautista
    • Walter Mignolo
    • Boaventura de Sousa S.
    • Silvia Rivera Cusicanqui
    • Anibal Quijano
    • Álvaro García Linera
    • Eduardo Galeano

«Se te acabó el futuro, Obama «

21/07/2010 by maestro Deja un comentario

Comparte esto:

  • Haz clic para compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
  • Tweet
  • Haz clic para compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Haz clic para imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

 

 

El primer presidente negro de la nación prometió cambio en el momento preciso en el cual ni un solo hombre, aunque estuviera dotado de los poderes comunicativos de Franklin Roosevelt, de la maestría política de Lyndon Johnson o de la descarada agilidad de Bill Clinton, podría cambiar la corriente que ha estado llevando a EE.UU. al desastre durante 30 años.

Este verano numerosos estadounidenses están atemorizados. Más de 100.000 se declaran en bancarrota cada mes. Tres millones de propietarios de casas enfrentan la ejecución hipotecaria este año. Hay que agregarlos a los 2,8 millones que la sufrieron en 2009, el primer año en el poder de Obama. Casi siete millones estuvieron sin trabajo el año pasado durante seis meses o más. Si se suma la gente que ha renunciado a la busca de trabajo, o los que tienen trabajo parcial, el total se acerca a los 20 millones.

La gente atemorizada es irracional. También lo son los racistas. Obama es objetivo de acusaciones demenciales. Un porcentaje considerable de estadounidenses cree que es socialista -una acusación tan ridícula como acusar al Arzobispo de Canterbury de ser un druida encubierto. Obama reverencia al sistema capitalista. Admira a los súper-depredadores de Wall Street que inundaron el tesoro de su campaña con millones de dólares. La horrenda catástrofe del Golfo de México provino directamente de la luz verde que él y su secretario del interior, Ken Salazar, dieron a BP.

No es culpa de Obama que durante 30 años la política de EE.UU. -bajo Reagan, los dos Bush y Bill Clinton- haya sido exportar permanentemente puestos de trabajo al Tercer Mundo. Los puestos de trabajo que los estadounidenses buscan ahora desesperadamente ya no están aquí, en su patria, y no volverán a estar. Están en China, Taiwán, Vietnam, India e Indonesia.

Ningún programa de estímulo, ni la entrega de dinero a contratistas del cemento para que arreglen baches en el sistema federal interestatal de carreteras, van a lograr que vuelvan esos puestos de trabajo. Trabajadores herramentistas altamente capacitados, los aristócratas del sector manufacturero, están asando hamburguesas -en el mejor de los casos- por 7,50 dólares por hora porque las corporaciones de EE.UU. enviaron sus puestos de trabajo a Guangzhou, con la aprobación de políticos del lobby del «libre comercio» cargados de dinero.

No es culpa de Obama que durante 30 años más y más dinero haya flotado a la punta de la pirámide social hasta que EE.UU. está volviendo a donde estaba en los años 80 del Siglo XIX, una nación de vagabundos y millonarios. No es culpa suya que cada ventaja tributaria, cada regulación, cada decisión judicial se orienten hacia las empresas y los ricos. El EE.UU. neoliberal fue conjurado con maligna vitalidad a mediados de los años setenta.

Pero es culpa de Obama que no lo haya comprendido que siempre, desde el primer momento, halagó a los estadounidenses con apologías a su grandeza, sin advertir adecuadamente sobre la corrupción política y corporativa que estaba destruyendo EE.UU. y la resistencia que enfrentaría si luchara realmente contra las componendas prevalecientes que estaban destruyendo EE.UU. Les ofreció un viaje gratuito y fácil hacia un futuro mejor, y ahora ven que era una promesa vacía.

También es culpa de Obama que, como comunicador, no pueda movilizar e inspirar a la nación alejándola de sus temores. Desde sus primeros años aprendió a no ser excitable, a no ser un hombre negro airado que pudiera alarmar a sus amigos blancos en Harvard y a sus posteriores benefactores corporativos. El autocontrol fue su pasaporte para los guardianes del sistema, desesperados por encontrar un líder simbólico que restaurara la credibilidad de EE.UU. en el mundo después de los desastres de la era de Bush. Es demasiado distante.

De modo que ahora los estadounidenses han perdido confianza en él en cantidades crecientes. Por primera vez las evaluaciones negativas en los sondeos sobrepasan las positivas. Ya no cuenta con confianza. Su apoyo baja a un 40%. La maleabilidad que le permitió adular al mismo tiempo a los mandamases corporativos y a los obreros parece ahora el más insulso oportunismo. La promesa casual en la campaña de eliminar a al-Qaida en Afganistán se convierte ahora en una desastrosa campaña vista con consternación por la mayoría de los estadounidenses.

Los sondeos auguran el desastre. Ahora parece que es posible que los republicanos puedan no sólo recapturar la Cámara sino, concebiblemente, también el Senado. El humor público es tan contrario que aunque los sondeos muestran que los votantes piensan que es posible que los demócratas tengan mejores soluciones para la economía que los republicanos, votarán contra los demócratas en ejercicio en las elecciones a mitad de período en el otoño próximo. Simplemente quieren echar a los holgazanes.

Obama ha buscado a Bill Clinton para que lo aconseje en esta hora desesperada. Si Clinton es franco, recordará a Obama que sus propias esperanzas de un primer período progresista fueron destruidas por el fracaso de su reforma del sistema de salud en la primavera de 1993. Al llegar agosto de ese año, importó a un republicano, David Gergen, para que dirigiera la Casa Blanca.

Obama tuvo su oportunidad el año pasado, cuando habría podido convertir los puestos de trabajo y la reforma financiera en sus objetivos primordiales. Es lo que esperaban los estadounidenses. En vez de ello, hipnotizado por consejeros económicos que eran engendros de los bancos, se lanzó al Mar de los Sargazos de la «reforma del sistema de salud», desperdició la mayor parte de un año, y terminó con algo que no satisface a nadie.

¿Qué puede salvar ahora a Obama? Cuesta identificar una esperanza a la que se pueda aferrar. Es demasiado pronto para decirlo, pero como dijo Janet Leigh a Orson Welles en Sed de mal: «se te acabó el futuro».

Alexander Cockburn. Periodista, co-director del bimensual CounterPunch y del sitio internet homónimo (www.counterpunch.org).

Fuente: http://www.counterpunch.org/cockburn07162010.html

Comparte esto:

  • Haz clic para compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
  • Tweet
  • Haz clic para compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Haz clic para imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir

Publicado en: Invitados Etiquetado como: Invitados, Obama, Se te acabó el futuro

Interacciones con los lectores

ComentarioCancelar respuesta

Barra lateral principal

Suscribete en nuestra lista

PODCASTS DE DON JUAN

Don Juan
Don Juan

Este podcast tiene la intención de reproducir interpretaciones personales de algunos clásicos de la poesía universal. Entiendo, al igual que Octavio Paz, que la poesía es una actividad emocional revolucionaria, un ejercicio espiritual, un medio de liberación interior y una búsqueda de transfiguración. Adonis, Ali Ahmad Said y Octavio paz son mis favoritos. Dos clásicos modernos.

LÍMITES de Adonis (Ali Ahmad Said)
byjuan

Este poema, como tantos otros, tiene que ver con los límites de la vida. Es un poema profundo y desconcertante, pero como todos en los poemas de Adonis nunca sabemos a dónde nos lleva sus impresionantes versos, es como no saber en qué puerto este barco llegará anclar.

LÍMITES de Adonis (Ali Ahmad Said)
LÍMITES de Adonis (Ali Ahmad Said)
06/03/2024
juan
LAS OCHO, un poema de Lorca
26/12/2023
juan
RAIZ DE HOMBRE de Octavio Paz
03/11/2023
juan
NIDO de García Lorca
15/10/2023
juan
TIERRA SIN RETORNO
02/10/2023
juan
MADRUGADA de Octavio Paz
25/09/2023
juan
SILENCIO de octavio paz
14/09/2023
juan
EL HUERTO DE LA PETENERA de Lorca
28/08/2023
juan
DESPEDIDA de Lorca
18/08/2023
juan
LAS ESTRELLAS de Adonis
04/08/2023
juan
Search Results placeholder

U2 & Mary J Blige, ONE

https://youtu.be/akGWHtDkVUk?si=8J2-RVdr2sOSCMDA

Los artículos se publican con el permiso de los autores a través de una licencia de Creative Commons

Ontiveros

El talento de los nuevos escritores brilla en los Premios Francisco Umbral de Columnismo

Festival Mar de Palabras 2026 en Santo Domingo, del Caribe al mundo

Apoyo masivo a Maricarmen frente al desahucio: “Es parasitismo, no meritocracia”

Spam bloqueado

284.477 mensajes de spam bloqueados por Akismet

webmaster ©ontiveros

Utilizamos cookies para asegurar una mejor experiencia en nuestra página. Al utilizar nuestras páginas, aceptas el uso que hacemos de las cookies.