• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal

TINKU

La información independiente sobre América latina

  • Facebook
  • Facebook
  • X
  • AmericaLatina
    • Invitados
    • Colombia
      • Gustavo Petro
    • Peru
    • Uruguay
    • Bolivia
    • Chile
    • Argentina
    • Venezuela
    • Ecuador
    • América Central
    • Mentes del Sur
  • Global
  • Cultural
  • Nosotros
    • CONTACTENOS
    • DONAR
  • ARCHIVO
  • COMENTARIOS
  • Mentes del Sur
    • Enrique Dussel
    • Rafael Bautista
    • Walter Mignolo
    • Boaventura de Sousa S.
    • Silvia Rivera Cusicanqui
    • Anibal Quijano
    • Álvaro García Linera
    • Eduardo Galeano

Prejuicios y dignidad: La lucha de los campesinos sin tierra

11/08/2025 by Vitalio Deja un comentario

Comparte esto:

  • Haz clic para compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
  • Tweet
  • Haz clic para compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Haz clic para imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir

Por: Afonso Peche Filho

Deshacer los prejuicios que pesan sobre estos trabajadores es el primer paso para ver la tierra no como una mercancía, sino como un derecho fundamental y un lugar para vivir. En un mundo en el que las estructuras sociales están marcadas por relaciones de poder y privilegios históricos, quienes se atreven a desafiar el orden establecido se convierten a menudo en blanco de prejuicios y exclusión. En el contexto rural brasileño, los campesinos sin tierra representan uno de los grupos más vulnerables e incomprendidos, cuya lucha por un derecho fundamental -el acceso a la tierra- es a menudo distorsionada, criminalizada y juzgada a través del prisma de un moralismo que ignora las profundas raíces de la desigualdad agraria.

La historia del campo brasileño lleva las marcas de la concentración de la tierra, de los latifundios improductivos y de la desigualdad de oportunidades. La falta de políticas agrarias eficaces ha creado un escenario en el que familias enteras, privadas del derecho a la tierra, se ven obligadas a luchar por un espacio en el que puedan producir alimentos y mantener sus vidas con dignidad. Sin embargo, cuando reclaman este derecho, estas familias suelen ser estigmatizadas como “invasoras” o “perturbadoras del orden”, en un discurso que simplifica y margina su realidad.

Este prejuicio revela mucho más sobre los valores de una sociedad que sobre las personas a las que se dirige. Existe una tendencia histórica a juzgar duramente a los marginados, sobre todo cuando desafían la lógica de la concentración de poder. Los campesinos sin tierra son vistos como una amenaza no porque no respeten el orden, sino porque cuestionan una estructura desigual que beneficia a unos pocos y condena a muchos a la miseria. El acto de exigir justicia social es transformado en una “ofensa” por una narrativa que prefiere mantener los privilegios a enfrentarse a la injusticia.

A la estigmatización social se añade la deshumanización simbólica: el campesino sin tierra es a menudo presentado como un ser inferior, incapaz de gestionar la tierra o de producir eficazmente. Esta visión, cargada de prejuicios, ignora la historia de lucha y de conocimientos que portan estos trabajadores, así como su contribución a la soberanía alimentaria y a la economía rural. Detrás de cada familia hay una esperanza legítima: sembrar, cosechar y vivir dignamente, en armonía con la tierra que también debería pertenecerles por derecho.

Otro factor que agrava esta situación es la falta de empatía y comprensión por parte de la sociedad urbana, que conoce poco las realidades del campo. Al igual que las comunidades cerradas pueden llegar a ser crueles e intolerantes con quienes “rompen las reglas”, la sociedad en general tiende a juzgar a los campesinos sin tierra basándose en estereotipos, sin escuchar sus historias ni comprender las razones de su lucha. La criminalización de estos trabajadores a menudo camufla el hecho de que mientras ellos luchan por un pedazo de tierra, grandes extensiones permanecen improductivas o sólo sirven a intereses económicos concentrados.

Por otra parte, la lucha de los campesinos sin tierra es también un símbolo de resistencia y esperanza. Nos recuerdan que la dignidad no sólo se consigue con la posesión, sino también con el valor de plantar cara a los sistemas injustos. Cada ocupación, cada acampada y cada pequeña victoria representan un gesto de libertad contra un sistema que intenta mantener las cosas como están. Es la expresión viva del derecho humano a producir, trabajar la tierra, generar vida y construir un futuro.

Los prejuicios contra estos campesinos no difieren de otros prejuicios históricos: nacen del miedo a lo diferente, del deseo de mantener las estructuras de poder y de la incapacidad de ver la humanidad que existe en cada lucha. Derribar esta barrera requiere una mirada profunda que reconozca el valor del trabajo, la importancia de la tierra como bien común y la urgencia de construir un campo justo, inclusivo y productivo.

Por eso, más que una causa aislada, la lucha de los campesinos sin tierra es una lucha colectiva que nos llama a repensar el significado de la justicia social, la distribución de los recursos y la valorización de la vida. El verdadero progreso no reside en la concentración de la riqueza, sino en la construcción de una sociedad en la que todos tengan la oportunidad de vivir con dignidad.

*Afonso Peche Filho es ingeniero agrónomo, doctor en ciencias ambientales e investigador científico del Instituto Agronómico de Campinas (IAC).

Autor: Afonso Peche Filho

Fuente: Brasil de Fato

Comparte esto:

  • Haz clic para compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
  • Tweet
  • Haz clic para compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Haz clic para imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir

Publicado en: AmericaLatina, Cultural, Economía, Global

Interacciones con los lectores

ComentarioCancelar respuesta

Barra lateral principal

Suscribete en nuestra lista

PODCASTS DE DON JUAN

Don Juan
Don Juan

Este podcast tiene la intención de reproducir interpretaciones personales de algunos clásicos de la poesía universal. Entiendo, al igual que Octavio Paz, que la poesía es una actividad emocional revolucionaria, un ejercicio espiritual, un medio de liberación interior y una búsqueda de transfiguración. Adonis, Ali Ahmad Said y Octavio paz son mis favoritos. Dos clásicos modernos.

LÍMITES de Adonis (Ali Ahmad Said)
byjuan

Este poema, como tantos otros, tiene que ver con los límites de la vida. Es un poema profundo y desconcertante, pero como todos en los poemas de Adonis nunca sabemos a dónde nos lleva sus impresionantes versos, es como no saber en qué puerto este barco llegará anclar.

LÍMITES de Adonis (Ali Ahmad Said)
LÍMITES de Adonis (Ali Ahmad Said)
06/03/2024
juan
LAS OCHO, un poema de Lorca
26/12/2023
juan
RAIZ DE HOMBRE de Octavio Paz
03/11/2023
juan
NIDO de García Lorca
15/10/2023
juan
TIERRA SIN RETORNO
02/10/2023
juan
MADRUGADA de Octavio Paz
25/09/2023
juan
SILENCIO de octavio paz
14/09/2023
juan
EL HUERTO DE LA PETENERA de Lorca
28/08/2023
juan
DESPEDIDA de Lorca
18/08/2023
juan
LAS ESTRELLAS de Adonis
04/08/2023
juan
Search Results placeholder

U2 & Mary J Blige, ONE

https://youtu.be/akGWHtDkVUk?si=8J2-RVdr2sOSCMDA
https://youtu.be/Ps5S1oL5kfc

Los artículos se publican con el permiso de los autores a través de una licencia de Creative Commons

Ontiveros

Ni Una Menos: 0nce años sin rendirse

El manual de la ultraderecha para atacar a las feministas en América Latina

Huesca celebra su gran fiesta de las letras con una programación cargada de emociones

Spam bloqueado

284.477 mensajes de spam bloqueados por Akismet

webmaster ©ontiveros

Utilizamos cookies para asegurar una mejor experiencia en nuestra página. Al utilizar nuestras páginas, aceptas el uso que hacemos de las cookies.