Por: Alfredo Jalife-Rahme
El fracaso de los globalistas en su intento de impedir la reelección de Luiz Inacio Lula da Silva como presidente de Brasil es una amenaza para la estrategia de Occidente frente a China. El mexicano Alfredo Jalife-Rahme no aborda aquí el significado de esa elección para los brasileños sino lo que implica para Estados Unidos.
El geopolítico brasileño Pepe Escobar, cercano al diseño geoeconómico BRICS y al Grupo de Shanghái, sintetiza espléndidamente el momento estratégico de Brasil en su artículo “Los brasileños derrotan a la madre de todas las guerras híbridas” [1], donde observa que «Lula personifica un Brasil católico, tradicional, lusófono, mestizo y progresista. Esto entra en choque frontal con el eje reaccionario, evangélico, neopentecostal y sionista anglo-estadounidense (…) Los neopentecostales defienden la descabellada teología del fin de los tiempos que dio forma al sionismo cristiano anglo-estadounidense».
Prosigue Pedro Escobar: «Flavio Bolsonaro –como todos los miembros del clan– prometió trasladar la embajada de Brasil a Jerusalén, tildó al BRICS de “altamente ideológico” y atacó la relación de Lula con Irán (también miembro del BRICS). Flavio, un cascarón vacío, puede que haya perdido unas elecciones. Pero la máquina infernal que lo respalda nunca se dará por vencida.»
Es relevante exponer las proclividades del mosaico electoral de la elección presidencial de Brasil.
Según Datafolha, los jóvenes (58%), las mujeres (53%) y los católicos (60%) se volcaron a favor de Lula, –además de las personas de bajos ingresos, con conspicua prevalencia geográfica en el noreste. Por su parte, el hoy tránsfuga Flavio Bolsonaro, perseguido por lavado de dinero [2], obtuvo el impactante apoyo de los “evangélicos sionistas” (¡70%!) y los hombres, destacando en el sur y el centro-oeste.
Si Lula ganó en las importantes metrópolis de Sao Paulo y Río de Janeiro, Bolsonaro lidereó en los Estados homónimos de Sao Paulo y Río de Janeiro [3].
Más allá de que está en juego la multidimensionalidad de Brasil –segunda reserva global de “tierras raras”, que Bolsonaro esperaba entregar a Washington [4]–, no se puede soslayar la dimensión geoestratégica de la captura y control de Brasil por Estados Unidos, como parte de su gran diseño de “contención a China”, lo cual delata el “pentágono geométrico” de Elbridge Colby (subsecretario de política del Departamento de la Guerra estadounidense), su esposa Susana Cordeiro Guerra (vicepresidenta del Banco Mundial), el nepotismo de los Bolsonaro, el economista miembro de los “Chicago Boys” Paulo Guedes y la pareja Ivanka Trump/Jared Kushner (Susana Cordeiro es madrina de una de sus hijas), interconectado al “cuadrángulo” derrotado que componen Trump, Netanyahu, Milei y los “evangélicos sionistas” [5].
Colby es autor de La Estrategia de denegación: La defensa de Estados Unidos en la era del conflicto entre las grandes potencias [6], donde aparecen las ideas que sirvieron dieron cuerpo a la Estrategia de Defensa Nacional de Estados Unidos en 2018 [7] y a la de 2026 [8]. Hoy, según Colby, el objetivo estratégico de Washington es impedir que China logre la hegemonía regional en Asia –la zona más importante del planeta en cuanto a poder económico y militar–, mediante una estrategia de defensa de “denegación” (denial defense).
Es obvio que Brasil no es Asia, pero su posición como país miembro del grupo BRICS y su complementariedad con el gigante asiático lo han convertido en el vellocino de oro de Latinoamérica, que Estados Unidos intenta capturar mediante el regreso a la Doctrina Monroe y su metástasis de la Doctrina Donroe que, de hecho, buscan debilitar la irradiación china.
Dicho en corto: Colby propone sin cortapisas el uso de «bombas nucleares tácticas», que sepa Dios, en una desregulada escalada atómica, cuál sería su diferencia en el teatro de batalla con una “bomba estratégica” –lo cual también quedaría por definir en su percepción uno de sus dos adversarios citados: China o Rusia.
[1] “Brazilians defeat the Mother of All Hybrid Wars”, Pepe Escobar, Geopolitics Prime, 25 de octubre de 2026.
[2] “@NRealities_IB”, RealiVANTAE, X, 27 de octubre de 2026.
[3] «¡Derrota de Netanyahu/Milei/Trump frente a Lula!», Alfredo Jalife-Rahme, YouTube, 27 de octubre de 2026.
[4] «Lula VS Bolsonaro: La Batalla por el Control de Tierras Raras de Brasil entre China y Estados Unidos», Alfredo Jalife-Rahme, Substack, 22 de octubre de 2026.
[5] «El “mapa electorero” de Netanyahu que delata su ansia irredentista por el “Gran Israel”», por Alfredo Jalife-Rahme, La Jornada (México), Red Voltaire, 25 de octubre de 2026.
[6] The Strategy of Denial: American Defense in an Age of Great Power Conflict, Elbridge Colby, Yale University Press, 2021.
[7] National Defense Strategy 2018: Sharpening the American Military’s Competitive Edge, Departamento de Defensa, 2018.
[8] National Defense Strategy 2026: Restoring Peace through Strengh for a New Golden Age in America, Departamento de Defensa, 2026.
[9] «“Trazabilidad de las tecnologías críticas”, según ASPI: ¡China lleva ventaja en 69 de 74 rubros!», por Alfredo Jalife-Rahme, La Jornada (México), Red Voltaire, 3 de octubre de 2026.
[10] “Remarks by Under Secretary of War for Policy Elbridge Colby at the 2026 United States Strategic Command Deterrence Symposium”, Departamento de la Guerra, 5 de agosto de 2026.
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