• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal

TINKU

La información independiente sobre América latina

  • Facebook
  • Facebook
  • X
  • AmericaLatina
    • Invitados
    • Colombia
      • Gustavo Petro
    • Peru
    • Uruguay
    • Bolivia
    • Chile
    • Argentina
    • Venezuela
    • Ecuador
    • América Central
    • Mentes del Sur
  • Global
  • Cultural
  • Nosotros
    • CONTACTENOS
    • DONAR
  • ARCHIVO
  • COMENTARIOS
  • Mentes del Sur
    • Enrique Dussel
    • Rafael Bautista
    • Walter Mignolo
    • Boaventura de Sousa S.
    • Silvia Rivera Cusicanqui
    • Anibal Quijano
    • Álvaro García Linera
    • Eduardo Galeano

Àmerica Latina: Ellos y nosotros: hacia la hegemonía posneoliberal

06/04/2014 by Vitalio Deja un comentario

Comparte esto:

  • Haz clic para compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
  • Tweet
  • Haz clic para compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Haz clic para imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir

Por:  Emir Sader

 

El movimiento de gobiernos progresistas en América Latina vino para superar y dar vuelta a la página del neoliberalismo. Tuvieron un comienzo en que se fueron sucediendo, conforme fueron fracasando los gobiernos neoliberales. Han atacado los puntos más débiles del neoliberalismo: la desigualdad social, la centralidad del mercado, los acuerdos de libre comercio con Estados Unidos. La derecha de cada país y Washington, perdieron capacidad de iniciativa.

¿Qué iban a decir sobre políticas sociales que disminuyen la desigualdad, la pobreza, la miseria y la exclusión social, producidos por sus gobiernos a lo largo de tanto tiempo? ¿Qué podrían argumentar en contra de la acción del Estado para resistir a la recesión producida en el centro del capitalismo? ¿Cómo garantizar derechos sociales y desarrollo económico, sino impulsados desde el Estado, todavía más en época de recesión? ¿Qué argumentos podrían tener en contra de la intensificación del comercio con China y del comercio regional, dos sectores dinámicos en una economía mundial recesiva? ¿Qué pueden argumentar en contra de la extensión del mercado interno de consumo popular, que amplía el acceso de la gente a bienes fundamentales de consumo, a la vez que abre espacio de realización para la producción nacional?
Las derechas latinoamericanas, donde se han instalado gobiernos progresistas, han quedado reducidas a la inacción, a la oposición sin alternativas. Basta con decir que en los países en que se han aprovechado de gobiernos todavía débiles, para recuperar el poder —como en Honduras y Paraguay—, aun ahí lo han hecho por la vía de golpes blandos, hiriendo la misma institucionalidad construida por ellos.

Pero un revés de esa dimensión, propiciado por tantos gobiernos progresistas a la vez en América Latina, aislando como nunca a los Estados Unidos, no podría dejar de tener contraofensivas de parte de las derechas locales y de Washington. Las primeras reacciones fueron netamente golpistas, como el intento del 2002 en Venezuela, que fue el ejemplo más expresivo y que cerró el período de intentos golpistas de viejo estilo.

Enseguida vinieron otros intentos, más diversificados. Una modalidad que se repite siempre es el intento de tildar a los gobiernos de «corruptos», que se asocia a la idea de que los partidos de izquierda se apropian del Estado para sus fines y de que toda fuente de corrupción viene del Estado. La ofensiva en contra del gobierno de Lula en 2005 es el mejor ejemplo de esta modalidad.

En Bolivia la derecha retomó la iniciativa teniendo como tema la reivindicación de la autonomía de provincias en contra del gobierno central de Evo Morales. Posteriormente, el tema ecológico fue utilizado por la oposición para apoyar a marchas en contra del gobierno.
En Argentina, la ofensiva del 2007 en contra del gobierno de Cristina Kirchner se centró en la elevación de impuestos —otro tema permanente de la derecha— a la exportación de la soya. Posteriormente, temas vinculados a la inflación y al desabastecimiento —al igual de lo que actualmente sucede en Venezuela— son los centros de las campañas opositoras.

La cuestión de la violencia y la seguridad pública es regularmente utilizada por los sectores conservadores en la perspectiva de sembrar pánico en la población y de demandar siempre actuaciones más duras –en lo policial y en lo penal– de los gobiernos y de los Estados.
El listado podría ser más largo y debiera ser, especialmente más detallado. Sin embargo nos basta para que podamos, en primer lugar, constatar que lo que la CEPAL llamara, en su momento, un período «fácil» de acumulación, ya fue superado. Las derechas se recomponen y contando con Estados Unidos, buscan recuperar la iniciativa. No tienen propuestas alternativas de gobierno, oscilan entre afirmar que harán lo mismo, pero «mejor», o proponen formas distintas de retroceso a políticas neoliberales, de lo cual las oposiciones brasileñas son el ejemplo más claro, reivindicando el equipo económico del gobierno de Cardoso.

Lo que es cierto es que hoy los gobiernos posneoliberales han logrado un gran apoyo popular, centralmente por sus políticas sociales, determinantes en el continente más desigual del mundo. Los discursos políticos logran ciertos grados de consolidación de esos apoyos – lo que significa hegemonía -, pero cuando hay fallas en las políticas sociales, directamente por problemas en las áreas correspondientes o, indirectamente, por ejemplo, cuando procesos inflacionarios quitan capacidad de compra de los salarios, se pierden apoyos de la población.

Las políticas sociales, por esenciales que sean, permiten formas de consenso pasivo. De ahí las sucesivas victorias electorales, aun en medio de los monopolios privados de los medios de comunicación. Pero el paso de los consensos pasivos – aquellos en que, consultadas, las personas se pronuncian a favor de los gobiernos, por sus políticas de carácter popular – a consensos activos, en los que la gente dispone de argumentos a favor de esas políticas, de valores correspondientes a las formas de vida solidarias, y se dispone a organizarse y a movilizarse en su defensa, requiere estrategias específicas, de construcción de hegemonías alternativas.

Esos análisis tienen que tomar en cuenta el marco general de la hegemonía conservadora, incluyendo las formas de vida y de consumo exportadas por Estados Unidos y asumidas por amplias capas de la población, el monopolio de los medios de comunicación y los otros factores que componen el período histórico que vivimos en América Latina.

Hay que denunciar siempre las maniobras de la derecha y de su gran aliado, el gobierno de los Estados Unidos, pero hay que tener conciencia que, cuando logran retomar iniciativa y logran imponer reveses a las fuerzas progresistas, es porque han encontrado errores de esas fuerzas. Es hora de un balance de las trayectorias recorridas por esos gobiernos, desde el triunfo de Hugo Chávez en 1998, pasando por todos los avances y los tropiezos desde entonces, en la perspectiva de la formulación consiente de estrategias de hegemonía pos neoliberales, tomando en cuenta las fuerzas propias y las de los adversarios, así como nuestros objetivos estratégicos.

Ellos siempre actuarán conforme a sus intereses y objetivos. Nos toca tener claros los nuestros, hacer balances constantes y actuar de forma coordinada en la perspectiva de nuestros objetivos.

Comparte esto:

  • Haz clic para compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
  • Tweet
  • Haz clic para compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Haz clic para imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir

Publicado en: AmericaLatina

Interacciones con los lectores

ComentarioCancelar respuesta

Barra lateral principal

Suscribete en nuestra lista

PODCASTS DE DON JUAN

Don Juan
Don Juan

Este podcast tiene la intención de reproducir interpretaciones personales de algunos clásicos de la poesía universal. Entiendo, al igual que Octavio Paz, que la poesía es una actividad emocional revolucionaria, un ejercicio espiritual, un medio de liberación interior y una búsqueda de transfiguración. Adonis, Ali Ahmad Said y Octavio paz son mis favoritos. Dos clásicos modernos.

LÍMITES de Adonis (Ali Ahmad Said)
byjuan

Este poema, como tantos otros, tiene que ver con los límites de la vida. Es un poema profundo y desconcertante, pero como todos en los poemas de Adonis nunca sabemos a dónde nos lleva sus impresionantes versos, es como no saber en qué puerto este barco llegará anclar.

LÍMITES de Adonis (Ali Ahmad Said)
LÍMITES de Adonis (Ali Ahmad Said)
06/03/2024
juan
LAS OCHO, un poema de Lorca
26/12/2023
juan
RAIZ DE HOMBRE de Octavio Paz
03/11/2023
juan
NIDO de García Lorca
15/10/2023
juan
TIERRA SIN RETORNO
02/10/2023
juan
MADRUGADA de Octavio Paz
25/09/2023
juan
SILENCIO de octavio paz
14/09/2023
juan
EL HUERTO DE LA PETENERA de Lorca
28/08/2023
juan
DESPEDIDA de Lorca
18/08/2023
juan
LAS ESTRELLAS de Adonis
04/08/2023
juan
Search Results placeholder

U2 & Mary J Blige, ONE

https://youtu.be/akGWHtDkVUk?si=8J2-RVdr2sOSCMDA

Los artículos se publican con el permiso de los autores a través de una licencia de Creative Commons

Ontiveros

Ni Una Menos: 0nce años sin rendirse

El manual de la ultraderecha para atacar a las feministas en América Latina

El talento de los nuevos escritores brilla en los Premios Francisco Umbral de Columnismo

Spam bloqueado

284.477 mensajes de spam bloqueados por Akismet

webmaster ©ontiveros

Utilizamos cookies para asegurar una mejor experiencia en nuestra página. Al utilizar nuestras páginas, aceptas el uso que hacemos de las cookies.