El más llamativo y reiterativo de todos ellos fue el del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien desde el pasado 31 de mayo, cuando se efectuó la primera vuelta de los sufragios, manifestó su respaldo al aspirante de la ultraderecha en tres ocasiones.

“Los resultados de esta elección son muy importantes para el futuro de Colombia y su relación con Estados Unidos, que, si Abelardo gana, y debido a su competencia y amor por su país, le brindará todo su apoyo y respaldo”, apuntó el gobernante en el último de sus pronunciamientos divulgados en su red social Truth Social.

Trump reiteró su postura, en la que además llamó al representante del progresismo “marxista de izquierda radical”, pese a la solicitud realizada días antes por el mandatario de Colombia, Gustavo Petro, de que se abstuviera de interferir en los comicios, y a un comunicado de la Cancillería donde se pedía respetar el principio de no injerencia en asuntos internos.

La intromisión alertó incluso a 11 congresistas demócratas que decidieron enviar una carta a altos funcionarios del gobierno en Washington en la cual para expresan su “profunda preocupación” por la situación.

La misiva está suscrita, entre otros, por Jesús “Chuy” García, congresista por Illinois, Greg Casar (Texas), Rashida Tlaib (Míchigan), Nydia Velázquez (Nueva York) y Pramila Jayapal (Washington).

En ella los legisladores describen al ultraderechista como un “candidato con un historial profundamente preocupante que parece contravenir los intereses de Estados Unidos y, potencialmente, también sus leyes”.

Señalaron además sus “estrechas relaciones” con dirigentes con la organización paramilitar narcotraficante conocida como Autodefensas Unidas de Colombia, responsable de masacres, asesinatos, desapariciones forzadas, actos de tortura y violencia sexual, entre otros crímenes.

Sin embargo, la injerencia de Trump no es la única que invadió el panorama neogranadino.

El pasado viernes, Colombia presentó una nota de protesta al Gobierno de Argentina mediante la cual repudió el apoyo manifestado por su gobernante, Javier Milei, en favor de uno de los candidatos a la Presidencia neogranadina.

Así se dio a conocer en un comunicado divulgado por la Cancillería en la expresó “su categórico rechazo” frente a las declaraciones públicas del mandatario argentino, en particular mediante las publicaciones difundidas en su cuenta oficial de la red social X los días 31 de mayo y 17 de junio del año en curso, en las que respalda a De la Espriella.

“Este tipo de pronunciamientos desconoce el deber de prudencia, responsabilidad y respeto mutuo que debe orientar las relaciones entre los Estados, especialmente durante el desarrollo de un proceso electoral”, señaló la comunicación.

Otros mandatarios de la región, identificados con corrientes de ultraderecha, también han dado públicamente su beneplácito al candidato afín con su ideología.

Entre estos se hallan José Antonio Kast, de Chile; Nasry Asfura, de Honduras y el de Ecuador, Daniel Noboa, quien incluso aseguró que levantó los aranceles que impuso unilateralmente a Colombia tras hablar con el ultraderechista colombiano.

Más de 40 millones de ciudadanos están convocados hoy a acudir a las urnas para elegir entre dos modelos diametralmente opuestos de país.

De la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, plantea un programa centrado en el ajuste fiscal, la reducción del aparato estatal, la recuperación de la industria petrolera, la construcción de magacárceles y el abandono total de los procesos de paz con grupos armados para combatirlos frontalmente.

Cepeda, del Pacto Histórico, propone en cambio profundizar las reformas iniciadas durante la actual administración y encabezar una “revolución económica y social” orientada a reducir la pobreza y la desigualdad, impulsar la producción agropecuaria y diversificar la economía.