• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal

TINKU

La información independiente sobre América latina

  • Facebook
  • Facebook
  • X
  • AmericaLatina
    • Invitados
    • Colombia
      • Gustavo Petro
    • Peru
    • Uruguay
    • Bolivia
    • Chile
    • Argentina
    • Venezuela
    • Ecuador
    • América Central
    • Mentes del Sur
  • Global
  • Cultural
  • Nosotros
    • CONTACTENOS
    • DONAR
  • ARCHIVO
  • COMENTARIOS
  • Mentes del Sur
    • Enrique Dussel
    • Rafael Bautista
    • Walter Mignolo
    • Boaventura de Sousa S.
    • Silvia Rivera Cusicanqui
    • Anibal Quijano
    • Álvaro García Linera
    • Eduardo Galeano

Bolivia: Juan José Torres: Nación y antinación en las FFAA

05/06/2016 by Vitalio Deja un comentario

Comparte esto:

  • Haz clic para compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
  • Tweet
  • Haz clic para compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Haz clic para imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir

Por: Andrés Soliz Rada

 

Al rememorarse el 40 aniversario del asesinato del ex Presidente Juan José Torres, ocurrido en Buenos Aires, el 2 de junio de 1976, dentro del “Plan Cóndor”, que coordinó genocidios y torturas en el Cono Sur, se advierte que el intento de encasillar al Ejército como ente retrógrado y reaccionario se ha debilitado. Los hechos han demostrado que, en los países atrasados, la institución castrense sufre las mismas contradicciones que agitan a las capas medias, que se debaten entre la defensa del país o su sumisión al poder mundial.

Sostener que el Ejercito en una institución reaccionaria no explica en la región la resistencia a la dominación imperial del general Perón en la Argentina, el coronel Arbenz en Guatemala o los generales Velasco Alvarado en Perú y Torrijos en Panamá. Postular el carácter inmutablemente progresivo del ente castrense tampoco permite entender la conducta de dictadores impuestos por el Pentágono como Trujillo en Santo Domingo, Strossner en Paraguay, Videla en Argentina o Pinochet en Chile.

En Bolivia se repitió la historia. En el Siglo XIX, el Mariscal Andrés de Santa Cruz el notable impulsor de la confederación Perú boliviana, o el general Belzu, quien sostenía que ni una libra de estaño debía ser exportada sin ser fundida en nuestro territorio, cumplieron labores altamente positivas. En la vereda opuesta, sobresale el general Melgarejo, beodo, genocida y enajenador del patrimonio nacional, al servicio de la casta terrateniente, que asaltaba las comunidades indígenas.

En la primera mitad del Siglo XX, el general David Toro, expulsó a la Standard Oil, el Mayor Germán Busch, dispuso que las divisas generadas por la gran minería sean depositadas en el Banco Central, y el coronel Gualberto Villarroel fue colgado de un farol de la Plaza Murillo de La Paz por haber convocado al primer congreso indigenal, en 1945.

En la segunda mitad, el Ejército, luego de la revolución de 1952, se dividió entre partidarios de la restauración oligárquica, liderada por el general René Barrientos, y el general Alfredo Ovando, para quien, el proceso revolucionario del MNR, desvirtuado por la enajenación del petróleo, la minera y la economía al interés foráneo, había que rescatarlo a través de la segunda nacionalización del petróleo, la instalación de hornos de fundición y la ejecución de la Estrategia Nacional de Desarrollo Económico y Social de Bolivia”.

El general Torres es figura central en la pugna nación antinación. Accedió a la presidencia el 6 de octubre de 1970, al enfrentar al golpe de Estado que pretendía derrocar a Ovando, quien se ya se había asilado en la Embajada paraguaya. Torres mostró mayor decisión que Ovando para detener a los golpistas y logró una importante victoria al demandar y conseguir el respaldo del movimiento obrero y popular.

Durante su gobierno nacionalizó la Mina Matilde y las colas y desmontes de estaño, repuso el nivel salarial a los mineros, expulsó al Cuerpo de Paz Norteamericano, incrementó el presupuesto asignado a las Universidades y creó la Corporaciones de Desarrollo (incubadoras de las empresas estatales).

Tres meses antes de su derrocamiento, ocurrido el 21 de agosto de 1971, se instaló en el país la denominada Asamblea Popular, que trató de constituirse en poder dual y ensayo de democracia directa. Los críticos a este intento advirtieron que la mayoría de los delegados a la Asamblea eran militantes del MNR, que obedecían al ex presidente Víctor Paz Estensoro, exiliado en Lima – Perú, quien contaba con el respaldo de EEUU y de la Gulf Oil Company, la compañía nacionalizada por Ovando.

El golpe del 21 de agosto movió a debatir, una vez más, el papel cumplido por organizaciones políticas que se reclaman de izquierda, pero que asumen posiciones radicales que terminan facilitando el retorno de regímenes reaccionarios. Lo anterior ocurrió con el colgamiento de Villarroel, quien no pudo enfrentar el acoso simultáneo de la Embajada de EEUU, de la rosca minera-terrateniente, del estalinismo y del Partido Obrero Revolucionario (POR), que se decía seguidor de Trotsky.

En el debilitamiento de Ovando y la caída de Torres jugó papel clave la presencia guerrillera del Ejército de Liberación Nacional (ELN) que minó la estabilidad del proceso Ovando – Torres y fortaleció a la corrientes castrense patrocinada por el Pentágono. Muchos se preguntaban si Torres, después de su caída y de su exilio en Lima, Santiago y Buenos Aires, tenía posibilidades de retornar al poder gracias a la apertura democrática arrancada por el movimiento popular a la dictadura de Bánzer. Infelizmente, su asesinato dejó esta pregunta sin posibilidad de respuesta.

Comparte esto:

  • Haz clic para compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
  • Tweet
  • Haz clic para compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Haz clic para imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir

Publicado en: Bolivia

Interacciones con los lectores

ComentarioCancelar respuesta

Barra lateral principal

Suscribete en nuestra lista

PODCASTS DE DON JUAN

Don Juan
Don Juan

Este podcast tiene la intención de reproducir interpretaciones personales de algunos clásicos de la poesía universal. Entiendo, al igual que Octavio Paz, que la poesía es una actividad emocional revolucionaria, un ejercicio espiritual, un medio de liberación interior y una búsqueda de transfiguración. Adonis, Ali Ahmad Said y Octavio paz son mis favoritos. Dos clásicos modernos.

LÍMITES de Adonis (Ali Ahmad Said)
byjuan

Este poema, como tantos otros, tiene que ver con los límites de la vida. Es un poema profundo y desconcertante, pero como todos en los poemas de Adonis nunca sabemos a dónde nos lleva sus impresionantes versos, es como no saber en qué puerto este barco llegará anclar.

LÍMITES de Adonis (Ali Ahmad Said)
LÍMITES de Adonis (Ali Ahmad Said)
06/03/2024
juan
LAS OCHO, un poema de Lorca
26/12/2023
juan
RAIZ DE HOMBRE de Octavio Paz
03/11/2023
juan
NIDO de García Lorca
15/10/2023
juan
TIERRA SIN RETORNO
02/10/2023
juan
MADRUGADA de Octavio Paz
25/09/2023
juan
SILENCIO de octavio paz
14/09/2023
juan
EL HUERTO DE LA PETENERA de Lorca
28/08/2023
juan
DESPEDIDA de Lorca
18/08/2023
juan
LAS ESTRELLAS de Adonis
04/08/2023
juan
Search Results placeholder

ODAS – Desvaneciendo

https://youtu.be/BqIQ35GC_2g?si=yaqcgJDeT01gaL83

Los artículos se publican con el permiso de los autores a través de una licencia de Creative Commons

Ontiveros

¡TRUMP SUFRE DERROTA ESTRATÉGICA! I$R∆EL DESAFÍA A EEUU. $300 MIL MILLONES POR PAZ

El auge de las novelas románticas en streaming: del fenómeno BookTok a la pantalla

Nieves Concostrina, sobre la familia real: “Hay que terminar con esta anomalía democrática”

Spam bloqueado

284.477 mensajes de spam bloqueados por Akismet

webmaster ©ontiveros

Utilizamos cookies para asegurar una mejor experiencia en nuestra página. Al utilizar nuestras páginas, aceptas el uso que hacemos de las cookies.