• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal

TINKU

La información independiente sobre América latina

  • Facebook
  • Facebook
  • X
  • AmericaLatina
    • Invitados
    • Colombia
      • Gustavo Petro
    • Peru
    • Uruguay
    • Bolivia
    • Chile
    • Argentina
    • Venezuela
    • Ecuador
    • América Central
    • Mentes del Sur
  • Global
  • Cultural
  • Nosotros
    • CONTACTENOS
    • DONAR
  • ARCHIVO
  • COMENTARIOS
  • Mentes del Sur
    • Enrique Dussel
    • Rafael Bautista
    • Walter Mignolo
    • Boaventura de Sousa S.
    • Silvia Rivera Cusicanqui
    • Anibal Quijano
    • Álvaro García Linera
    • Eduardo Galeano

Secuestros semánticos

18/05/2025 by Vitalio Deja un comentario

Comparte esto:

  • Haz clic para compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
  • Tweet
  • Haz clic para compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Haz clic para imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir

Por: Fernando Buen Abad D. 

 

Se disputa el “sentido” echando mano, también del “secuestro semántico” para manipular significados y para perpetuar la hegemonía económica e ideológica burguesa. Ellos secuestran conceptos claves, para subordinar su significado mientras mantienen su forma lingüística (significante), aprovechando su carga simbólica para servir a intereses particulares.

El concepto de “paz” es un ejemplo paradigmático. Su secuestro semántico ocurre hoy agravado cuando un grupo poderoso redefine su sentido para vaciarlo de base social e histórica y transformarlo en herramienta de dominación. Al controlar medios, instituciones y discursos públicos, imponen narrativas que naturalizan su poder. Mantienen poder no solo por coerción armada o la extorsión económica, sino mediante la imposición de valores y significados que legitiman el statu quo.

Ahora la paz les sirve para enmascarar la estabilidad económica que conviene a sus negocios o para fingir ausencia de todo género de conflicto que ellos mismos, por definición, generan. Promueve una “pax burguesa” que prioriza el orden sobre la justicia, criminalizando las protestas sociales como “amenazas a la paz”. Esa paz como orden neoliberal se vincula a la estabilidad de los mercados y la tranquilidad de su propiedad privada, para camuflar las desigualdades sistémicas. Su relación por la paz justifica la represión estatal o militarización bajo el pretexto de “garantizar el orden” No se inhiben de financiar campañas de “responsabilidad social” mientras explotan recursos o trabajadores. No se privan de manipular noticias que presentan huelgas como “rupturas de la paz social”, ignorando las demandas laborales.

Con sus doctrinas de “seguridad nacional”, restringen las libertades civiles en nombre de la “paz”. Su “paz” burguesa anula su dimensión transformadora, reduciéndola a mera convivencia en condiciones injustas. Su “paz” es criminalización de la resistencia para arrogarse el derecho a tachar de “violentos”, a todos los que sufren la violencia de su paz “fake”. Su victoria “cultural” aspira a naturalización de la opresión y asociar “paz” con inacción que legítimas estructuras represivas como si fuesen un logro civilizatorio. Es indispensable reclamar la paz politizada y democratizada contra el secuestro semántico, porque deben ser las luchas sociales quienes redefinan la paz desde abajo con distribución justa de las riquezas, defensa de los derechos humanos y desmantelamiento de estructuras opresivas y crear nuevos significativos. El secuestro de la noción de “paz” por la burguesía revela cómo el lenguaje es un campo de batalla económico e ideológico. Y hay que desenmascarar estas operaciones semióticas porque es crucial para construir una paz auténtica, radicalmente democrática y emancipadora.

No hay lenguaje “neutral”, todo refleja los medios, los modos y las relaciones de producción dominantes. Cuando se secuestra y mercantiliza el concepto de paz despojándolos de su contexto histórico y presentándolo como universal y atemporal, el lenguaje se usa como un arma que en manos de los académicos y publicistas burgueses actúan como munición ideológica del orden. La “paz” se enseña como sumisión al Estado y al mercado, no como justicia social. Como una paz despolitizada. La burguesía impone un “sentido residual” (pasivo) sobre el “sentido emergente” (crítico) ligado a movimientos sociales. Secuestran el concepto y la palabra Paz como sinónimo de estabilidad del mercado que es la garantía de que el capital fluya sin obstáculos El secuestro de la paz vacía la política de su potencial emancipatorio.

Esa “paz burguesa” secuestrada, es la despolitización de la desigualdad para normalizar la explotación como parte del “orden natural”. La paz como dispositivo de dominación que monopoliza la violencia define qué es. Así su paz es principalmente, ausencia de conflicto visible, pero mantenimiento de violencia estructural con ejércitos, espías, grupos de choque o policías para “proteger la paz” en zonas empobrecidas y, principalmente asegurar la paz para el fetichismo del consumo así fuese necesario convertir la paz en un espectáculo financiado por Coca Cola o por el “Día Internacional de la Paz” patrocinado por empresas bélicas (Lockheed Martin). La paz también convertida en mercancía que vende la idea de que la armonía social gracias que todos son felices con el consumo que oculta la explotación laboral y ecológica.

Secuestran la paz, también, para esconder el racismo y la sumisión al colonialismo, mientras reprimen a los pueblos con todo tipo de torturas físicas y psicológicas. En EE.UU. acusan a Black Lives Matter de “alterar la paz” al denunciar el racismo sistémico. Y en uno de sus altares ideológicos, más celosamente vigilados, asegurando la “paz doméstica” con la opresión de género. Nada como la “paz familiar” que naturaliza el trabajo no remunerado de las mujeres y silencia la violencia machista. La “paz del vencedor”, que consagra la opresión a quien atente contra el excedente. Y contra todo esto nada se resuelve con las fórmulas ilusionistas de paz mesiánica, ni la verborragia redentora de los oprimidos.

No hay paz sin intervención de las víctimas de las guerras, de los excluidos, de los explotados, de los campesinos y de los pueblos originarios. Y de muy poco sirve rescatar las definiciones abstractas sobre la paz hay que redefinir la “paz” como “dignidad rebelde”, capaz de subvertir la narrativa burguesa en su fase imperial que invoca la “paz global” para justificar invasiones e inversiones del mayor vendedor de armas del mundo. Ni la “paz verde” de las multinacionales como Shell o BP con discursos ecológicos, mientras expanden proyectos extractivistas. No hay paz sin reformas agrarias sin justicias para la clase trabajadora.

Si la burguesía secuestra la “paz” para convertirla en un significante perverso, su significado solo puede re-semantizarse mediante la lucha de clases. La verdadera paz es la abolición de las condiciones que generan violencia (explotación, racismo, patriarcado). Esto implica una revolución cultural semiótica: descolonizar el lenguaje y construir una nueva semiósis desde los comunes. Hace falta una cronología rigurosa y crítica, no neutral, que refleje la tensión entre la paz como orden hegemónico y como emancipación de las luchas humanas y sus doctrinas, organizada en ejes temáticos y cronológicos, con fuentes primarias, controversias y análisis de sus limitaciones. Una historiografía académica revolucionaria en la teoría y en la práctica política, sin anacronismos y simplificaciones, para ver con toda exactitud cuántas veces y de qué maneras la lucha por la paz ha sido traicionada por los poderes de turno siempre con violencia alevosa, premeditada y ventajosa. Es decir, con todos los agravantes. Como advirtió Walter Benjamin, “no hay documento de cultura que no sea a la vez documento de barbarie”. La paz, en cada época, ha sido un campo de batalla.

Publicado originalmente por: https://www.almaplus.tv/articulos/19101/secuestros-sem%C3%A1nticos

Comparte esto:

  • Haz clic para compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
  • Tweet
  • Haz clic para compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Haz clic para imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir

Publicado en: Cultural, Global, titular2

Interacciones con los lectores

ComentarioCancelar respuesta

Barra lateral principal

Suscribete en nuestra lista

PODCASTS DE DON JUAN

Don Juan
Don Juan

Este podcast tiene la intención de reproducir interpretaciones personales de algunos clásicos de la poesía universal. Entiendo, al igual que Octavio Paz, que la poesía es una actividad emocional revolucionaria, un ejercicio espiritual, un medio de liberación interior y una búsqueda de transfiguración. Adonis, Ali Ahmad Said y Octavio paz son mis favoritos. Dos clásicos modernos.

LÍMITES de Adonis (Ali Ahmad Said)
byjuan

Este poema, como tantos otros, tiene que ver con los límites de la vida. Es un poema profundo y desconcertante, pero como todos en los poemas de Adonis nunca sabemos a dónde nos lleva sus impresionantes versos, es como no saber en qué puerto este barco llegará anclar.

LÍMITES de Adonis (Ali Ahmad Said)
LÍMITES de Adonis (Ali Ahmad Said)
06/03/2024
juan
LAS OCHO, un poema de Lorca
26/12/2023
juan
RAIZ DE HOMBRE de Octavio Paz
03/11/2023
juan
NIDO de García Lorca
15/10/2023
juan
TIERRA SIN RETORNO
02/10/2023
juan
MADRUGADA de Octavio Paz
25/09/2023
juan
SILENCIO de octavio paz
14/09/2023
juan
EL HUERTO DE LA PETENERA de Lorca
28/08/2023
juan
DESPEDIDA de Lorca
18/08/2023
juan
LAS ESTRELLAS de Adonis
04/08/2023
juan
Search Results placeholder

U2 & Mary J Blige, ONE

https://youtu.be/akGWHtDkVUk?si=8J2-RVdr2sOSCMDA
https://youtu.be/Ps5S1oL5kfc

Los artículos se publican con el permiso de los autores a través de una licencia de Creative Commons

Ontiveros

El talento de los nuevos escritores brilla en los Premios Francisco Umbral de Columnismo

Festival Mar de Palabras 2026 en Santo Domingo, del Caribe al mundo

Apoyo masivo a Maricarmen frente al desahucio: “Es parasitismo, no meritocracia”

Spam bloqueado

284.477 mensajes de spam bloqueados por Akismet

webmaster ©ontiveros

Utilizamos cookies para asegurar una mejor experiencia en nuestra página. Al utilizar nuestras páginas, aceptas el uso que hacemos de las cookies.