SI es real y notable que Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña agreden a Libia e impulsa el asesinato de civiles en Libia, las centenas de victimas lo prueban.
Invitados
Halcones de EEUU sobrevuelan Siria
A pesar de la clara oposición de Barack Obama y la aparente ambivalencia de parte de Israel, los neoconservadores en Estados Unidos ya tienen en la mira al presidente de Siria, Bashar Al Assad, quien esperan sea la próxima ficha de dominó en caer en la llamada «Primavera Árabe».
Las bombas matan y los medios mienten
Al final va a resultar que sí, que todas las bombas, misiles y demás explosivos que los llamados aliados están arrojando sobre Trípoli y otras ciudades libias en su cruzada humanitaria, sí matan civiles.
Siria. El impulso árabe se detiene aquí
No era un humilde presidente. No cedió. Hubo indicadores, desde luego –como poner fin a reformas
de legislación de emergencia– pero cuando este miércoles habló de tratar de calmar una crisis que costó la vida a más de 60 personas hace dos semanas y que arriesgó su gobierno, el presidente Bashar Assad de Siria no dio la impresión de ser un hombre en retirada.
Obama: ¡go home!
Sobre la visita de Obama ¡Es la Amazonía, estúpido!
Peligros de la «intervención humanitaria» en Libia
todas las medidas necesariaspara proteger a los civiles libios, ¿cierto? Lástima que no se nos haya ocurrido hace 42 años. O 41 años. O… bueno, ustedes saben el resto. Y no nos dejemos engañar sobre lo que en realidad significa la resolución del Consejo de Seguridad. Una vez más, será el cambio de régimen. Y así como en Irak –para usar una de las únicas frases memorables de Tom Friedman en ese tiempo–, cuando el último dictador se vaya, ¿quién sabe qué clase de murciélagos saldrán de la caja?
La realidad se impondrá en el Medio Oriente
Una verdad al 100%!
«Estados Unidos necesita una revolución cultural» Entrevista a Noam Chomsky
Noam Chomsky es un hombre tocado por una curiosidad inagotable. Debería añadirse que es un intelectual comprometido. Esto parece obvio pero no lo es. A diferencia de muchos otros intelectuales, no solo es capaz de denunciar injusticias, absurdos y atrocidades perpetradas en nombre del interés nacional de Estados Unidos o los principios del mundo libre, como la democracia y el mercado, sino también de trabar largos diálogos con quienes difieren de algunas de sus posturas políticas, sin que esto menoscabe el tejido de la conversación, sino todo lo contrario.