• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal

TINKU

La información independiente sobre América latina

  • Facebook
  • Facebook
  • X
  • AmericaLatina
    • Invitados
    • Colombia
      • Gustavo Petro
    • Peru
    • Uruguay
    • Bolivia
    • Chile
    • Argentina
    • Venezuela
    • Ecuador
    • América Central
    • Mentes del Sur
  • Global
  • Cultural
  • Nosotros
    • CONTACTENOS
    • DONAR
  • ARCHIVO
  • COMENTARIOS
  • Mentes del Sur
    • Enrique Dussel
    • Rafael Bautista
    • Walter Mignolo
    • Boaventura de Sousa S.
    • Silvia Rivera Cusicanqui
    • Anibal Quijano
    • Álvaro García Linera
    • Eduardo Galeano

Cómo la desinformación de los medios de comunicación españoles ha convertido a nazis, neonazis y ultras ucranianos en demócratas

13/02/2022 by Vitalio Deja un comentario

Comparte esto:

  • Haz clic para compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
  • Tweet
  • Haz clic para compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Haz clic para imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
Por: Luis Gonzalo Segura

Mal tiene que estar la democracia en Ucrania para que los medios españoles tengan que recurrir a nazis y neonazis para presentarlos en España como demócratas ucranianos. Toda una tendencia que ha destapado Inna Afinogenova en su cuenta de Twitter y que ha retratado en un video imprescindible para comprender el nivel de desinformación que padece España y Occidente en particular. Una desinformación que han abrazado casi todos los medios españoles, sin distinción, convirtiéndose así en gabinetes propagandísticos. Lo propio de tiempos bélicos.

De ahí que Eldiario.es tuviera la desfachatez de presentar a Teodoro Barabash como una persona que luchó por una «vida normal» en Ucrania hace un siglo y a su hija, Sonia, como una demócrata. Lo segundo sería más que debatible, pero lo primero es incuestionablemente falso, pues la «vida normal» por la que luchó Teodoro Barabash, como colaboracionista nazi, consistía en una Ucrania al servicio de Adolf Hitler y sus hornos crematorios que calcinaron a millones de personas. Tras la presión de las redes por el tuit de Inna Afinogenova, Eldiario.es decidió suprimir el testimonio de tan demócrata ucraniana. Pero el relato, tristemente, permaneció en el diario aparentemente progresista como si nada hubiera pasado.

 

Por desgracia, no se trata, ni mucho menos, de un caso accidental o aislado, sino que, como comentaba, se trata de toda una moda en los medios de comunicación españoles: Todo es mentira, un programa de la cadena Cuatro Televisión, entrevistó a un miliciano del Donbass con la intención de sostener el relato OTAN y el diario El Mundo pareciera haberse convertido en una gaceta para los neonazis ucranianos. Como cuando informó sobre cómo los ucranianos en Madrid estaban dispuestos a combatir a Rusia en Ucrania. Una información que, en el fragor del entusiasmo por mantener alta la moral de la tropa occidental, obvió que Ivan Vovk, con el que abren el artículo, es un neonazi. Y es que Ivan Vovk es, bueno, juzguen ustedes mismos… No parece que se necesitara, como en el caso anterior de Eldiario.es, de un gran trabajo de documentación para descubrir el pasado de Ivan, solo hay que acudir a sus redes sociales.

El mayor de los embustes: el relato OTAN

Sin embargo, la generalizada obscenidad de los medios españoles de presentar nazis y neonazis ucranianos como demócratas o la reiterada ocultación de lo realidad de Ucrania, un país títere de Occidente atestado de corrupción y tan excesivamente hospitalario con los nazis como España con los franquistas y ultraderechistas, lo cierto es que la más grave desinformación es la que afecta al núcleo fundamental de la cuestión de la crisis, la expansión de la OTAN hacia el este de Europa. Una desinformación cuyo mayor exponente lo encontramos en El País, el diario español más influyente y, también, el gran desinformador de guante blanco.

Así, el pasado 6 de febrero de 2022, el diario español publicó un especial, como si se tratara de una agencia de verificació, en el que emitió un veredicto imparcial repartiendo razones sobre las cuestiones más esenciales de la crisis entre la OTAN y Rusia. Para dotar de mayor apariencia de autoridad, legalidad y legitimidad, el texto fue firmado por los tres enviados especiales del diario en Bruselas, Kiev y Moscú –aunque la enviada en Kiev es realmente la corresponsal en Moscú–. Aparentemente, se trata de un ejercicio periodístico de transparencia dotado de una imparcialidad envidiable y elogiable, sobre todo en los tiempos que corren. Nada más lejos de la realidad.

Porque el trabajo ya empieza a colapsar en el propio título, ‘Mentiras y medias verdades del conflicto ucranio: la OTAN nunca se comprometió a no ampliarse al este y Kiev no es un régimen nazi’, y es que la primera parte que se supone haber verificado, ‘la OTAN nunca se comprometió a no ampliarse al este’, constituye no solo una media verdad como las que pretenden ajusticiar, sino el mayor y más importante embuste de la crisis que acontece.

No es que se firmara documento alguno de compromiso de no expansión de la OTAN, sino que Occidente prometió en múltiples ocasiones no llevarla a término.
Así, nada más comenzar, los corresponsales de El País afirman: «La OTAN se comprometió con Moscú a no expandirse al este. Falso». Para dictar semejante sentencia, casi judicial, reflejan las afirmaciones rusas –»lo repetido por el Gobierno ruso»–. Sin embargo, el enlace, sorprendentemente, no contiene afirmaciones rusas, ni oficiales ni extraoficiales, sino un artículo de opinión de Pilar Bonet titulado ‘Rusia quiere rebobinar el tiempo de la OTAN’. Por lo que se ve, Pilar Bonet, que ha trabajado como corresponsal de El País en Rusia durante 34 años, ahora trabaja como portavoz oficial ruso. Y lo hace en El País, faltaría más. 

Esta primera treta tiene su explicación, pues, como veremos más adelante, Vladímir Putin ha denunciado las promesas incumplidas por Occidente, no los compromisos oficiales. Ante tan contraria realidad para su inapelable veredicto, los corresponsales de El País decidieron respaldar sus afirmaciones con un enlace que la mayoría no corrobora. De esta forma, la mayoría de sus lectores creyeron que existe un respaldo que, en realidad, es inexistente.

Después de su ardid, los corresponsales emitieron sentencia contra lo «repetido por el Gobierno ruso»: «la OTAN nunca llegó a ningún compromiso conocido con Moscú sobre los límites territoriales de la Alianza y desde el final de la Guerra Fría se reservó el derecho de aceptar a cualquier país que cumpliese las condiciones. Sin embargo, los aliados occidentales siempre reconocieron el caso especial de Ucrania».

El medio, fundado por franquistas, como Manuel Fraga, y dirigido durante décadas por colaboracionistas franquistas, como Juan Luis Cebrián, respaldó sus afirmaciones en documentación oficial como «el Acta final de Helsinki (1975)», «la Carta de París (1990)» y «en 1997, el acta fundacional de la relación entre la OTAN y la Rusia postcomunista».

Además, el diario, cuyo mayor accionista es el fondo de inversión norteamericano Amber Capital, señaló que, tanto la OTAN como Rusia se comprometieron a buscar «la más amplia cooperación entre los Estados miembros de la OSCE con el objetivo de crear en Europa un espacio común de seguridad y estabilidad, sin líneas divisorias o esferas de influencia que limiten la soberanía de algún Estado». Algo que, por cierto, no ha sido cumplido por la OTAN.

Una mentira repetida mil veces…

Efectivamente, no existe ni un papel por escrito que demuestre que la OTAN se comprometió con la Unión Soviética o Rusia a no expandirse al este. Lo que nadie pone en duda. De hecho, cualquiera puede acudir a la hemeroteca y comprobar que lo que Vladímir Putin defiende no es que se firmara documento alguno de compromiso de no expansión de la OTAN, sino que Occidente prometió en múltiples ocasiones no llevarla a término: «En tiempos de la Unión Soviética, al [entonces jefe de la URSS, Mijaíl] Gorbachov […] le prometieron, verbalmente, pero aun así, que no habría una expansión de la OTAN hacia el este. ¿Y dónde están esas promesas?». Y, dado su pasado, pocos saben de lo que hablan con tanta precisión como Putin.

Y ya saben aquello sobre cómo una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad, aun cuando haya sido difundida de forma obscena utilizando a milicianos, nazis y neonazis ucranianos como demócratas.
Así pues, en la gran cuestión para determinar quién es el agresor y quién es el agredido, El País ha desinformado tergiversando las manifestaciones rusas y negando una realidad que ni tan siquiera colaboradores tan dignos de Orwell y su ‘1984’ podrían eliminar.  

Y es que el National Security Archive de la Universidad George Washington, organismo nada sospechoso situado en la propia capital de Estados Unidos, demostró en 2017, tras analizar la documentación desclasificada por el gobierno de los Estados Unidos, que múltiples líderes occidentales prometieron entre 1990 y 1991 no expandir la OTAN hacia el este de Europa «ni una pulgada» –George H.W. Bush, James Baker, Helmut Kohl, Hans-Dietrich Genscher, Margaret Thatcher, John Major, Douglas Hurd, François Mitterrand, Manfred Woerner o Robert Gates–. Por lo tanto, salvo que el National Security Archive de la Universidad George Washington sea una farsa, El País desinforma. Engaña a sus lectores. Como lo hacen una y mil veces los medios de comunicación españoles –y occidentales–.

Y ya saben aquello sobre cómo una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad, aun cuando haya sido difundida de forma obscena utilizando a milicianos, nazis y neonazis ucranianos como demócratas, como en el caso de Eldiario.es o El Mundo, o de manera burda, enlazando la opinión de una corresponsal como si fuera una fuente oficial rusa, como en el caso de El País. Si solo hubieran sido mil veces.

Comparte esto:

  • Haz clic para compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
  • Tweet
  • Haz clic para compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Haz clic para imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir

Publicado en: Global

Interacciones con los lectores

ComentarioCancelar respuesta

Barra lateral principal

Suscribete en nuestra lista

PODCASTS DE DON JUAN

Don Juan
Don Juan

Este podcast tiene la intención de reproducir interpretaciones personales de algunos clásicos de la poesía universal. Entiendo, al igual que Octavio Paz, que la poesía es una actividad emocional revolucionaria, un ejercicio espiritual, un medio de liberación interior y una búsqueda de transfiguración. Adonis, Ali Ahmad Said y Octavio paz son mis favoritos. Dos clásicos modernos.

LÍMITES de Adonis (Ali Ahmad Said)
byjuan

Este poema, como tantos otros, tiene que ver con los límites de la vida. Es un poema profundo y desconcertante, pero como todos en los poemas de Adonis nunca sabemos a dónde nos lleva sus impresionantes versos, es como no saber en qué puerto este barco llegará anclar.

LÍMITES de Adonis (Ali Ahmad Said)
LÍMITES de Adonis (Ali Ahmad Said)
06/03/2024
juan
LAS OCHO, un poema de Lorca
26/12/2023
juan
RAIZ DE HOMBRE de Octavio Paz
03/11/2023
juan
NIDO de García Lorca
15/10/2023
juan
TIERRA SIN RETORNO
02/10/2023
juan
MADRUGADA de Octavio Paz
25/09/2023
juan
SILENCIO de octavio paz
14/09/2023
juan
EL HUERTO DE LA PETENERA de Lorca
28/08/2023
juan
DESPEDIDA de Lorca
18/08/2023
juan
LAS ESTRELLAS de Adonis
04/08/2023
juan
Search Results placeholder

EL NECIO – SILVIO RODRIGUEZ

https://youtu.be/bGQWU4UsUeA?si=zE62LO4nW07qYlGj

Los artículos se publican con el permiso de los autores a través de una licencia de Creative Commons

Ontiveros

La PRIORIDAD NACIONAL de VOX: cómo frenar las políticas xenófobas en los tribunales

La Isla que Estados Unidos no se puede permitir perder

UCRANIA B0MBARDEA M0SCÚ Y AM£NAZA A BIELORRUSIA | TRUMP VA POR CUBA. HUMILLA VENEZUELA

Spam bloqueado

284.477 mensajes de spam bloqueados por Akismet

webmaster ©ontiveros

Utilizamos cookies para asegurar una mejor experiencia en nuestra página. Al utilizar nuestras páginas, aceptas el uso que hacemos de las cookies.