La llegada al Estado español de los primeros siete «disidentes» cubanos
acompañados de 35 familiares, cinco por «disidente», a los que en estos
días se sumarán otros 11 «disidentes», con sus respectivas y numerosas
familias, me ha traído a la memoria dos nombres propios: Jorge
Castañeda, ex canciller mexicano a las órdenes del ex presidente Vicente
Fox, y Pérez Rubalcaba, ministro del Interior del Estado español.